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Indígenas de Chocó, en la línea de fuego


Chocó

Zozobra. Esa sensación es la que padecen por lo menos cinco mil indígenas de la comunidad de Uradá Giguamiandó, en el Carmen del Darién, en el norte del Chocó. La razón, los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el Clan del Golfo (integrada por desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia).

Los combates entre esos grupos insurgentes se presentan desde diciembre, aunque en los últimos 15 días la situación se agravó debido a que hay desabastecimiento en Uradá Giguamiandó, según denuncia la comunidad.

Además de no poderse movilizar en la zona por temor a quedar en medio del fuego, cinco familias han vivido el duelo que deja la partida de un ser querido. La malaria hizo de la suyas y se llevó consigo cinco pequeños de dos años. La denuncia de los líderes de la comunidad da cuenta de que los fallecimientos por falta de asistencia médica se registraron entre el 19 de enero y ayer.

“Dos de ellos logramos sacarlos hasta Mutatá (Antioquia) y Montería (Córdoba), donde infortunadamente murieron. Y los otros murieron en sus comunidades por falta de atención médica por la guerra. Del Carmen del Darién hay un día de desplazamiento y eso cuando uno se puede desplazar”, indicó un líder.

Los padres que lloran la muerte de los pequeños, atribuyen su pérdida a la falta de atención de los pacientes por causa del confinamiento que viven las comunidades a raíz del conflicto armado que vive la región, entre Chocó y Antioquia.

Clamor

Líderes de la comunidad indígena precisaron que debido a los enfrentamientos se registra desplazamiento forzado interno. A eso se suma a una serie de panfletos amenazando a dirigentes comunales. Pero, más allá de perturbar la tranquilidad de los habitantes, lo que le preocupa a la autoridad indígena es que hace 15 días no reciben alimentos.

“Acá no hay atención médica y nosotros tenemos brotes, paludismo y niños con diarrea. También hay desabastecimiento de comida, lo único que llegó acá fue una comisión de la Defensoría para constatar lo que estaba ocurriendo. La Defensoría reconoció que las comunidades están confinadas y aguantando hambre”, precisó un líder indígena quien accedió a hablar bajo la reserva de su identidad.

La autoridad indígena denunció que dos de sus comunidades han recibido visitas inesperadas de grupos al margen de la ley. “El 10 de marzo, siendo las 8:30 de la mañana ingresaron a la comunidad de Ibudo miembros del Clan del Golfo”, indicaron. Lo que le preocupa a la comunidad es que dicha región es zona exclusiva de población civil del pueblo indígena Eyabida del Bajo Atrato, del municipio del Carmen de Darién.

Sumado a esto el Consejo de Autoridades Indígenas de la Asociación Orewa denunció que “el miércoles 27 de febrero, en horas de la mañana, aproximadamente 150 hombres fuertemente armados pertenecientes a la Autodefensas Campesinas, arribaron a la Comunidad Indígena Pueblo Antioquia, del municipio de Riosucio, situación que generó pánico dentro de la comunidad”.

Según la denuncia, dicho grupo armado generó el confinamiento de 226 habitantes pertenecientes a 45 familias, quienes no pueden ejercer sus actividades cotidianas como la pesca, la caza y el sembrado, lo que originó desabastecimiento para los afectados, situación que pone en riesgo la tranquilidad y la vida de los indígenas.

Olvidos

Los constantes enfrentamientos entre dichas estructuras criminales y el ingreso de los mismos a sus resguardos hace parte de la ausencia del Estado a juicio de los líderes indígenas.

“La comunidad y nosotros hasta el momento no hemos visto Fuerza Pública con nuestros propios ojos, acá solo estamos viendo la presencia del Eln y del Clan del Golfo que los conocemos como las Autodefensas Gaitanistas. Nos han dicho que hay presencia de la Fuerza Pública, pero es en la cuenca del río, aunque nosotros no hemos visto nada”, aseguró el líder.

Por las denuncias expuestas que han terminado con la vida de cinco menores, el confinamiento y desplazamiento de los miembros de ocho comunidades indígenas, la Organización Nacional Indígena de Colombia emitió ayer una solicitud de acción urgente en el que piden al Estado que se tenga en cuenta la situación de riesgo en la que están los 5 mil indígenas en los municipios de Bojayá, Riosucio, Bahía Solano, Juradó y Carmen del Darién.

Alerta

El 4 de marzo la Organización Nacional Indígena de Colombia divulgó un comunicado en el que alertaba a organismos defensores de los Derechos Humanos, nacionales, internacionales y a las instituciones del Estado que los pueblos indígenas Embera Katío, Embera Dóbida, Senú y Wounaan del Bajo Atrato se encuentran en situación de confinamiento por las acciones de los grupos armados.

En la misiva explicaban que al menos 170 familias de las comunidades indígenas de Unión Embera y 46 de la comunidad de Pueblo Antioquia del Resguardo Indígena Salaki Pabarandó, se encuentran en medio del enfrentamiento entre los actores armados, quienes se disputan el control territorial al constituir un corredor a Panamá.

 

Fuente: Colprensa.