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Koroloma’ana, proyecto etnoturístico autosostenible en Manaure


 

 

Complejo turístico Manaure

Complejo turístico Manaure

 

Manuel Román Fernández

romanwayuu@hotmail.com

Con el vuelo rasante de los flamingos, entre la aridez y la sal de Manaure, los wayuu con su faena, pala en mano, carretas de tablas bajo el radiante sol, mujeres, hombres y niños, enfilan desde tempranas horas su camino para ganarse el pan de cada día, en la ávida recolección del preciado mineral de la sal, compaginado ahora con un proyecto productivo, autosostenible, y etnoturístico en la comunidad de Koroloma’ana.

Ever Epieyuu, joven líder de Manaure, está desarrollando este proyecto en la ranchería de Koroloma’ana, enmarcado en un desarrollo cultural que permita restablecer, fortalecer nuestra identidad cultural y protección del Ecosistema de la comunidad. “Estoy considerando la importancia y riqueza cultural que posee nuestro territorio de La Guajira, y que mejor restableciendo los valores de nuestra identidad que se nos han perdido en algunas mentes de nuestros abuelos, y que ahora podamos sentarnos con ellos para que sea factible sustraerle sus saberes, y es el legado que ellos nos dejarían a su generación, de ahí que tengo el compromiso social de desarrollar un proyecto etnoturístico en mi comunidad, y que de ésta manera, sea posible un desarrollo en el que participen todas las familias de nuestra comunidad de Korolama’ana, enmarcado en un desarrollo Cultural de nuestra identidad, en coordinación con los diferentes entes gubernamentales, tales como la alcaldía de Manaure, la Dirección de Turismo Departamental y nacional”.

Asimismo, todo esto amerita la creación de un centro de formación y capacitación como parte de la autosostenibilidad que redunde en el bienestar de las familias involucradas en el proyecto. Para esto se reunió toda la comunidad. “Necesitamos el apoyo de las instituciones involucradas para la cual hemos solicitado crédito de ovinos y caprinos, la construcción o perforación de un pozo para sustraer agua del subsuelo con una planta desalinizadora ya que en la zona el agua es salado, esto para el desarrollo de huertas familiares, donde las personas puedan sembrar diferentes tipos de rubros, para contrarrestar la hambruna y poder alimentarse las familias”, agregó Epieyuu.