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Las lenguas de Abya Yala se resisten a morir


Abya Yala

 

Los kuna nombraron a América como Abya Yala que, en su lengua guna, significa «tierra en plena madurez o tierra de sangre vital». En este territorio compartido por unos 800 pueblos originarios, se hablan al menos 600 lenguas, según el Banco Mundial.La mayoría se resiste a morir. Por eso, se presenta a continuación una radiografía de la realidad lingüística actual por cada país que conforma el, también llamado, continente amerindio.

 

-Canadá:

Algonquina, na-dené y esquimo-aleutiana son las tres familias lingüísticas indígenas que se hablan en Canadá. Los algonquinos están divididos en numerosas etnias que hablan lenguas relacionadas. La lengua iroquesa la hablan los cayugas, los mohawk, los oneidas, los onondagas, los senecas, los tuscaroras, los nottoway o los hurones. En la meseta de Columbia hablan las lenguas salish y un número indeterminado de lenguas aisladas; mientras que en el note del Pacífico hablan lenguas wakashanas.

-Estados Unidos:

                  Según el último censo realizado por census.gov, el número de hablantes de lenguas indígenas autóctonas de Estados Unidos es de 373 mil 949, pertenecientes a 135 lenguas nativas que todavía se hablan en el territorio. La cifra de hablantes está muy por debajo del número de personas de etnias nativas americanas, debido a que en muchas familias la lengua ancestral ha sido desplazada por el inglés.

 

-México:

El diagnóstico hecho en 2015 por el Instituto Nacional de Lenguas indígenas es alarmante: las 364 variantes de las lenguas indígenas nacionales están en peligro de desaparecer. Los niveles de riesgo son: muy alto, 64; alto, 43; riesgo mediano, 72, y riesgo no inmediato, 185. Ante ello, la Secretaría de Educación Pública, a través del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), ha puesto en marcha diversas estrategias para que no queden extintas, como la normalización, que es el rescate de la lengua que se habla en cada pueblo para ponerla en posición semejante a la lengua dominante, en este caso el español. Asimismo, el lanzamiento de un disco compacto con música en 12 lenguas indígenas -otomí, zapoteco, totonaco, paipai, tsotsil, zoque, maya, náhuatl, huichol, seri, mixteco y purépecha-, comenta el director general del Inali, Javier López Sánchez.

-Guatemala:

Guatemala cuenta con un total de 24 idiomas: 22 mayas, el xinka, el garífuna y el castellano. Según estadísticas del Ministerio de Educación, estos idiomas tienen de 300 mil a un millón de hablantes cada uno.

 

-El Salvador:

El pipil o náhuat es la lengua hablada originalmente por los pipiles, relacionada con el náhuatl hablado en México por los mexicas y todavía recordada por sus descendientes. Los pipiles y los salvadoreños nos refierimos generalmente a la lengua como náhuat. El dialecto potón es hablado originalmente por los lencas. Terminó de extinguirse en las últimas décadas del siglo pasado. Actualmente los indios lencas hablan español como lengua materna aunque en acento similar al de su idioma perdido.

-Honduras:

Además del castellano, varias lenguas indígenas conviven con el idioma oficial (entre parentesis el número de hablantes): garífuna (98.000), misquito (29.000), sumo, mayangna o tawahka (1.000) paya o pech (1.000), tol, tolupán o jicaque oriental (500), chortí (50). En 2013, tras cuatro años de trabajo, se publicó el Diccionario de las Lenguas de Honduras (DLH), que recopila cinco mil palabras en español con su traducción a las seis lenguas mencionadas más el inglés caribeño.

-Nicaragua:

            Cuatro familias lingüísticas indígenas existen actualmente en Nicaragua: la utoazteca, la otomangues, la lenmichíes y la arawak. De las cuales, hay 12 lenguas vivas y cinco extintas: nawat, mangue, chorotega, subtiaba y matagalpa.

-Costa Rica:

El Instituto de Investigaciones Lingüísticas de la Universidad de Costa Rica publicó un estudio reciente que hay cuatro lenguas indígenas extintas: huetar, chorotega, boruca, térraba; y cinco aún permanecen, pero con pocos hablantes.

-Panamá:

La familia lingüística chibchense es la que se habla en Panamá A esta pertenecen el ngäbere (128 mil hablantes -2010-), el teribe, el kuna (15 mil hablantes-2010-), el buglere y el bribri. También hay pueblos indígenas de la familia lingüística chocó, a la que pertenecen en emberá y el woun meu. No hay estadísticas oficiales actuales del número de hablantes.

 

-Colombia:

Según estudio de la Universidad de los Andes y el Centro Colombiano de Estudios de la Lengua Aborígenes – CECELA, “tres, de las 65 lenguas indígenas, tienen más de 50 mil hablantes: wayú, paez, embera;  ocho tienen entre 10 mil y 50 mil hablantes  (guahibo o sikuani, guambiano, arhuaco o ika, inga, ticuna contando los hablantes de Perú y Brasil, tucano contando los hablantes de Brasil, cuna contando los hablantes de Panamá, piaroa contando los hablantes de Venezuela;  nueve tienen entre 5 mil y 10 mil hablantes (cuaiquer o awá, kogui, waunana, puinave, wuitoto, curripaco contando los hablantes de Venezuela, piapoco contando los hablantes de Venezuela, yaruro más que todo presente en Venezuela, yuco contando los hablantes de Venezuela);  11 tienen entre mil y 5 mil hablantes  (tunebo o u’wa, cubeo, camsá, wiwa, barí, cofán, cuiba, coreguaje, sáliba, guayabero, yagua contando los hablantes de Perú);  34 tienen menos de mil hablantes  (totoró, barasano, desano, wanano, piratapuyo, achagua, andoke, bará, bora, cabiyarí, carapana, carijona, chimila, cocama, hitnu, macuna, cacua, nukak, hupda, yuhup, miraña, muinane, nonuya, ocaina, pisamira, siona, siriano, tanimuka, tariano, tatuyo, tinigua, tuyuca, yucuna, yurutí)”.

La Onic asegura que en el último siglo las lenguas que desaparecieron y de las que se tiene algún testimonio, sin prejuzgar de otras que también pudieron extinguirse, son las siguientes: en la costa atlántica el kankuamo (familia Chibcha) de la Sierra Nevada de Santa Marta; en el valle del río Magdalena el opón-carare y el pijao (familia Caribe); en la Amazonía el resígaro (familia Arahuaca). Queda por averiguar la suerte del andakí, del yurí, del betoi, entre otros como el kankuamo, zenú y muisca que están en proceso de recuperación y revitalización. Por ejemplo, el mhuysqhubun, lengua nativa del pueblo Muisca (Mhuysqa), que habitó el  territorio hoy llamado Bogotá (Muequetá / Bacatá),  fue declarada extinta oficialmente en el siglo XVIII.

 

-Venezuela:

La población indígena en Venezuela se encuentra alrededor de los 700 000 habitantes, esto representa aproximadamente el 2.7 por ciento de la población total del país y la mayoría se encuentra en los estados Zulia, Bolívar y Amazonas (INE, 2011). Según la antropóloga María Eugenia Villalón (2011) Venezuela, “… alberga la mayor variedad y el mayor número de hablantes de lenguas caribes del continente y podría considerarse el epicentro de este tronco lingüístico”. Si los cálculos de la UNESCO se cumplen, a finales de este siglo quedarán muy pocas personas que hablen esas lenguas. Existe un “serio peligro de erosión y pérdida de elementos valiosos del acervo lingüístico y etnocultural en general, a causa del acelerado proceso de penetración y absorción de elementos no tradicionales en la mayoría de las etnias indígenas del país” (Mosonyi, 2007, p. 139). En el Atlas de la UNESCO de las lenguas del mundo en peligro se encuentran registradas 34 lenguas venezolanas en peligro.

– Bolivia:

            La Constitución Política del Estado Bolivariano reconoce 36 lenguas indígenas. La puquina, la guarasugwe -o pauserna- y la toromona desaparecieron, pues pertenecen a grupos desconectados de las ciudades. En situación crítica están el machineri, el yaminawa y el araona: los ancianos los hablan, mas no sus descendientes. «Hay pueblos como el quechua, el aymara y el guaraní que tienen grandes fortalezas, otros deben vigorizar sus procesos lingüísticos», explicó Elena Burga Cabrera, viceministra de Interculturalidad del Ministerio de Cultura de Bolivia, en una entrevista con la agencia Xinhua. El quechua lo habla en 28 por ciento de la población; mientras que 18 por ciento mantiene el aymara y sólo un por ciento, el guaraní.

 

-Ecuador:

Ecuador es un Estado Pluricultural y Multiétnico en el que conviven 14 lenguas nativas y todas tienen un grado de vulnerabilidad. César Guanolema, de la nacionalidad kichwa, detalla: «las diferentes regiones del país se habla diversas lenguas según su nacionalidad, así en la costa, la nacionalidad Awa, el aeapit; Chachi, cha paala; Epera, sia Pedee; Tsáchila, tsa’fíqui. En la Amazonia la nacionalidad Cofán, el cofán; Secoya y Siona, el paicoca; Huaorani, huao tiriro; Shiwiar, shwiar chicham; Zápara, zápara; Ashuar, achuar chicam; Andoa, andoa; Kichwa, kichwa; Shuar, shuar chicham. En la Sierra, la nacionalidad Kichwa con sus 18 pueblos originarios habla el kichwa». Lucía Mejeant, de nacionalidad shuar, asegura en su investigación Culturas y Lenguas Indígenas del Ecuador que «existen intentos aislados por tratar de rescatar la lengua zápara que el momento solo es hablada por algunos mayores de 65 años, haciendo que ellos enseñen a los niños. El temor es que sólo aprendan el vocabulario pero no la conversación».

 

Chile:

En Chile se habla mapudungún, el idioma de los indígenas mapuches; aimara, en la región Andina del norte del país, y rapa nuien la polinésica isla de Pascua. Los grupos étnicos en Chile representan el 4,6 por ciento de la población total. De ese porcentaje, 87,3 por ciento corresponde al pueblo mapuche, el 7 por ciento al aimara y el 0,7 por ciento al pascuense.

-Perú:

En el Perú existen 47 lenguas indígenas: cuatro se hablan en la zona andina y 43 en la zona amazónica. Las lenguas que tienen mayor número de hablantes son el quechua, aimara, asháninka y awajún. Es importante resaltar que 13 de cada 100 peruanos y peruanas hablan una lengua indígena.En los últimos cuatro siglos, han desaparecido al menos 35 lenguas, y en la actualidad, 21 en peligro de desaparecer, precisa el viceministerio de Interculturalidad.

 

 

-Argentina:                 

            Hay 39 pueblos indígenas –mbyá-guaraní, mocoví, pilagá, toba-qom, wichí, huarpe, entre otros–, algunos son numerosos y otros más pequeños. Según las estimaciones del último censo poblacional (INDEC, 2010), de los 40 millones de habitantes, el 2,4 % se declara indígena, es decir, más de 950 mil personas.