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Matan a los burros para robarles la piel


 

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Unos van, otros llegan, no importa la hora, bien sea de madrugada, a plena luz del día, es todo igual para los mozos que van rondando la zona en motos y son los que comercializan la piel de burros, un nuevo “modus operandi” que se desató desde el año pasado, cuando se reportaron las primeras denuncias a través de las redes sociales sobre este crimen bestial. De acuerdo con testigos, hay en la zona compradores de las pieles que pagan hasta 200 mil pesos por cada una y esto ha sido lo que lleva a las matanzas de los jumentos.

En un recorrido este fin de semana, desde Punta Gallina, uno de los sitios referenciales donde comienza la Guajira, hasta Sinamaica, donde se han reportado más de treinta burros desaparecidos en la zonas de Caimare Chico, Arizona, Los Hermanitos, Los Robles… pude entrevistar a varios dueños de los animales desaparecidos y sacrificados.

Además, pude constatar que en varios lugares de la Alta Guajira existen personas compradores de las pieles, que son propietarios de tiendas, bodegas, y otros compradores provenientes de otros municipios de Colombia. Los dueños de esas tiendas compran el cuero del animal por 120 mil pesos ,luego son llevados a distintas zonas de Colombia a un precio que oscila entre 300 y 700 mil pesos, mientras que en Medellín el costo es más elevado, y de allí iría para la exportación a varios países de Europa en monedas extranjeras.

Tuve la oportunidad de conversar con algunos dueños de los animales sacrificados sin su consentimiento. Hortensia Cambar, habitante de la ranchería Piedra Blanca, manifestó preocupada: “Yo tenía ocho burros y de repente desaparecieron dos de la noche a la mañana, caminé como loca buscando por todos lados, preguntando, y nadie me daba razón de mis burros, hasta que yo encontré sus restos aun frescos, los reconocí por la manea que llevaba puesto en sus patas. A los dos días siguientes se desaparecieron los seis burros que me habían quedado, esta vez no caminé mucho; enseguida encontré los restos tirados en un arroyo cerca de mi casa, estaban recién muertos, había huellas de varios motorizados, ahora me he quedado sin las bestias, y estoy pasando mucha necesidad para traer el agua, la leña, los jovencitos, los jimaalii andan como locos cazando burros. El llamado es a las personas que tienen burros para que cuiden esos animales, son animales indefensos, las autoridades ni se preocupan por combatir eso, ni un político se ha pronunciado al respecto”.

Llegamos en una comunidad llamada Araliatu’u en casa de uno de los compradores de piel deburros, nos mostró alrededor de 200 pieles frescas, estaban bien doblados dentro de una caja de anime. “Yo los compro a 120 mil pesos, lo salo y lo seco y de ahí los envío para Maicao, lo vendo por 350 mil pesos, a veces la policía molesta pero le damos su tajada”, dijo el informante, quien no quiso identificarse por temor a represalias.

En Taguaira la situación es simular que otros lugares como Siapana, Guarpana, Guarerpa entre otros.

Seguimos bordeando la costa de la Guajira, nos encontramos con Jaime Ipuana, residente de Tapuri, quien relató: “ya los zamuros están hartos de comer carne de burros sacrificados, solo se llevan el cuero para la comercialización, es una pudrición que hay en toda la costa, yo creo que en pocos díasno vamos a ver ni un burro en la Guajira, porque la gente por el cochino dinero no ve el sufrimiento de esos animales, pero la persona que comete ese crimen tan horrendo, no tendrá larga vida, le lloverá un castigo divino, porque esos animales son de Ma’leiwa –dios-. Cuando nació el hijo de Dios, ahí estuvo un asno y una mula para adorar el nacimiento, ninguna autoridad pone freno a esto, así como ocurre en esta zona, soy de Caimare, solo estoy por acá ocasionalmente y vemos la gente persiguiendo los burros en motos en la salina de Caimare, Campo Alegre y cuando se cansa el pobre animal, se cae y ahí es donde los matan y le pelan el cuero, que es el único objetivo de los malechores. No hacemos nada con denunciar a la policía porque los agarran y al cabo de un rato ya están sueltos esos asesinos de burros, porque Poliguajira y la policía regional son las mismas calañas, bailan al ritmo del dinero y no hacen cumplir la ley como es debido, estamos ante una situación terrible”.

Otra fuente, que prefirió no identificarse por temor a represalias, comentó que los captores de estos animales son de la comunidad y los venden a un grupo proveniente de Colombia que paga alrededor de 10 mil bolívares por el cuero de cada asno.

Los burros históricamente ha sido apreciados por el pueblo wayuu por su capacidad de trabajo, ya que es ideal para transitar caminos difíciles como transporte de cargas; ahora son víctimas de bandas que trafican sus pieles, es un hecho repudiable por las personas conscientes. El llamado es para las autoridades, para que tomen cartas en el asunto, como lo manifestaban los informantes, pues hasta ahora ni un político se ha pronunciado al respecto. Las personas que comenten delitos en contra de los animales deben ser sancionados por la ley.

¡LOS BURROS EN PELIGRO DE EXTINCION EN LA GUAJIRA!

Hilario Chacín/ cronistadelaguajira@hotmail.com