El mito de los dos volcanes

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Un día el cacique de Tlaxcala decidió liberar a su pueblo y empezó una guerra terrible entre aztecas y tlaxtecas. Antes de salir a dar batalla, Popocatépetl, uno de sus principales guerreros, le pidió la mano de su hija, Iztaccíhuatl, si triunfaba y éste se la prometió. A su regreso, el cacique le dijo que la muerte le había arrebatado a Iztaccíhuatl. Popocatépetl, ofuscado, la tomó en sus brazos y empezó a subir montañas. Al llegar cerca del cielo, tendió el cuerpo de su amada en la cumbre y se arrodilló junto a ella. La nieve cubrió sus cuerpos, formando los dos gigantescos volcanes que presiden el valle de México.

Hasta el próximo domingo 16 de junio, están abiertas las convocatorias abiertas que invitan a trabajadores e interesados en museos a contar sus historias en El Museo Reimaginado. Y (por qué no) iniciar una historia de amor. La Boda, uno de los tres formatos para participar como orador, da espacio a cada museo para presentarse, hablar de sus atractivos, aspiraciones y necesidades por las que busca con quien colaborar en un proyecto o proceso; y -con un poco más de suerte que Popocatépetl e Iztaccíhuatl- formar pareja.

Este encuentro entre personajes (y volcanes) inspiró a Hernán Cortés, Alexander von Humboldt, Carlos Sartorius, Eugenio Landesio, Dr. Atl y José María Velazco para crear sus propias obras. Del mismo modo, La Boda y El Museo Reimaginado no solo buscan fomentar historias y alianzas arriba del escenario, sino también fuera de él. Usamos adrede la palabra “encuentro” para definir lo que sucederá en noviembre en Oaxaca porque apostamos a que ese sea el centro de las historias vividas estos tres días. También hasta este domingo hay tiempo para postular al programa de becas, para quienes necesiten asistencia económica para poder participar.

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