2016: Un año de Contraste para La Gran Nación Wayuu

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Por: Hilario Chacín cronista de la Guajira

Finaliza el año 2016,  un año lleno de nubarrones para el pueblo wayuu, desde todo punto de vista, debido a la crisis económica, social y política que atraviesa el país. El cambio a mejor cada vez más aislada, una frontera cerrada donde impera la inseguridad y el crecimiento de la delincuencia desbordada. La comunidad ha reportado por lo menos, dos casos de violaciones a féminas por las trochas, por no llevar consigo prendas de valor, los delincuentes arremetieron para saciar sus instintos sexuales ultrajándolas. Casos similares, no son denunciados, ni difundidos ante los organismos competentes. La anarquía es consecuencia del desorden causado por las fuerzas militares y policiales, ya que la frontera nunca estuvo cerrada por las trochas, los mismos funcionarios reciben dinero para dejar pasar la mercancía.

La oferta de alimentos que se encuentra restringida, con ello los niveles de desnutrición hacen la comparsa a tan indeseado flagelo, donde los niños,  que son los más indefensos y vulnerables. La carencia de agua potable es uno de los causantes de grandes diarreas y deshidratación en los infantes. Este grave problema de hambruna, podría solucionarse si el pueblo construye confianza, llevando a la administración pública hombres y mujeres honestas, con gran capacidad en el manejo de medios públicos, como el crédito agrícola, la zonificación agrícola, creación de pequeños centros de mecanización agrícola, promoción de expendios de insumos agrícolas (fertilizantes y semillas) que incentiven la producción de materias primas básicas, como el maíz, arroz, caraota, sorgo, ajonjolí, girasol, caña de azúcar, café, frutas, carnes de vacuno, de cerdo, de pollo, de ovinos y caprinos y leche, entre una gran variedad de productos alimenticios. Con ello la conexión hacia la agroindustria que garantice con excelentes políticas el arribo final de bienes de consumo hacia la población.

La no consolidación de las organizaciones indígenas: Consejos Comunales, Comunas,  Autoridades Tradicionales entre otros, por la corrupción de sus líderes, aunado a esto la crisis eléctrica que causa averías a los electrodomésticos. Uno de los grandes acontecimientos del año que causó indignación, fue la decisión presidencial que ordenó dejar sin efecto a la brevedad el billete de 100 bolívares, y en 72 horas luego de la promulgación del nuevo Decreto de Excepción y Emergencia Económica que firmó, comenzar a sacarlos de circulación. Con esta decisión como siempre el pueblo humilde y trabajador es el más afectado, fueron días de  incertidumbre para el pueblo wayuu del colombovenezolano, ya que muchos wayuu que viven en el lado de la guajira colombiana donde circula la moneda venezolana, y no posee una cuenta bancaria para depositar el dinero, algunos vendieron sus billetes de 100 por uno de 50 perdiendo la mitad de su capital de inversión, otros pidieron apoyo a algún familiar o amigo que posee cuenta bancaria para que el dinero sea depositado bajo el riesgo de que le devuelvan o no su dinero. Esto le favoreció más a los cuerpos militares y policiales, cualquier persona que traía de la guajira 50, 10 mil bolívares en efectivos se lo decomisaban, le arrebataban sus mochilas y eran amenazadas con cárcel si reclamaba su derecho.

Por lo menos, destacar una noticia positiva fue la reinauguración del hospital Binacional de Paraguaipoa que se llevó a cabo el pasado, 29 de diciembre, donde se reactivaron algunas salas de gran importancia. La bienvenida a Taata Juya este año, fue muy favorable para algunas comunidades que están recogiendo sus cosechas, por eso, debemos recurrir a nuestra espiritualidad, clamar a nuestros dioses para que nos envíen lluvias de bendiciones, para que el año 2017 sea fructífero.

 

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