El misterio del cerro de A`yajuuy

CERRO DE PULOUI

Era tiempo de un fuerte verano en la península de la Guajira, los animales moriría de hambre y sed, los wayuu tristes se encontraban ante la miseria que dejaba Jouttay, quien resecaba los lugares que proveían aquellos poco alimentos que quedaban; esto preocupaba a los hijos de Juyà.

Dos lindas muchachas no dejaban de mirar cada noche hacía el sur, ellas veían los relámpagos que delataban la presencia de su padre Juyá, proveedor de la abundancia. Un día deciden marcharse hacía el sur para encontrarse con su padre al lomo de dos mulas las dos hermosas mayajura, fue desde de la alta bordeando las costa con destino Uuchou, iban en búsqueda de su progenitor que se encontraba en esas altas montañas del sur.

Las jovencitas recorrieron las costas del mar Cojoro, Neima, Sichipes  pasando por Waruttain en un atardecer. Deciden descansar una noche en la casa de un anciano, que las recibe con mucha atención ofreciéndoles hospedajes y comida; como se le atiende a todos los visitantes wayuu. El anciano nativo vivía a orillas de caño Wa´ala´pan, cerca del cerro de A´yajui, que antiguamente tenia forma redondeada y era más alto.

Esa loma es la mansión de Puloui (la Serpiente Sagrada), que ya tenía conocimiento de la venida de las dos niñas y que pasaría cercano a su casa, por lo que estaba pendiente de su llegada. La ocasión no la desaprovechó y se las tragó, usando sus poderes maléficos desaparece a las dos jóvenes misteriosamente. Las dos majayuras, se las había tragado viva Puloui, la serpiente sagrada de  A´yajuy.

Juyá le extraño su ausencia y retraso a sus hijas, las esperaba con ansia y ante la demora se  preocupó. Decide  ver que les había hecho retrasar en su venida, logra enterarse de lo sucedido, su reacción fue contundente contra Puloui, se vino de las montañas en rescate de sus dos bellas hijas.

De inmediato atacó a la morada de la serpiente, el enigmático cerro, recibió sendos y fuertes centellazos disparados la arena y destruyendo la forma redonda que tenía el cerro hasta dar con Puloui. Juyá, hombre fuerte y buen tirador  con su rifle, impacta  su proyectil en el cuello de la serpiente arrancándole la cabeza, que cayó kilómetros más allá, casi llegando a las salinas y el mar.

Ahí, donde cayó la cabeza se convirtió en una pequeña laguna de aguas rojizas y encantadas. Nadie puede acercar al sitio, ni personas ni animal, porque desaparece de la nada, debido a los poderes divinos de Puloui. Esa es la creencia de los wayuu y consideran que el cerro de A´yajuy es un lugar sagrado y merece todo respeto de acuerdo a la creencia de la cultura. Este destino se encuentra al norte de Paraguaipoa, un pequeño cerro que se aprecia desde la distancia, pasando por la carretera hacia la Alta Guajira, visítalo con respeto, es un hermoso paraje y de atracción turística en la zona.

Creencias y misterios acerca de A`yajuy según los wayuu

Después de las 4 de la tarde no se puede estar en el cerro ni en las adyacencias, porque corre peligro quien no acate los misterios de A´yajuy.

Algunas veces, se oye el toque magistral de una Kaasha (tambor Guajiro) sobre el cerro.

En tiempos nublados, dicen que se ha visto el espíritu de Puloui, y quien lo ve solo tiene tiempo para contarlo porque después muere.

En temporada de lluvias se siente y se oye un extraño ruido, es el rugir de Puloui (Ko´loolosù dicen los wayuu) que está molesta porque le incomoda la presencia de Juyà.

Quien ande por las tardes o de noche cruzando el cerro, pierde misteriosamente su noción y se desorienta.

 

 

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