Mesa de sponsors impulsa el desarrollo en La Guajira

cortesía EPM

Una alianza entre los gobiernos nacional y departamental con empresas del sector eléctrico trabaja para que las comunidades de La Guajira se beneficien con iniciativas que van más allá de las obras de infraestructura.

Nueve compañías del sector eléctrico, entre ellas EPM, trabajan en La Guajira no solo para desarrollar sus proyectos de generación y transmisión de energía eólica en ese departamento, sino también para apoyar iniciativas sociales junto a las comunidades.

Este proceso, denominado Mesa de sponsors de proyectos, lidera un pacto colectivo de responsabilidad social territorial que surgió en 2017, luego de la adjudicación de una subestación colectora al Grupo Energía Bogotá y de tres parques eólicos a EPM.

“En ese momento EPM fue claro en decir que en primer lugar los gobiernos nacional y departamental, y en segundo lugar los demás agentes involucrados debían articularse y coordinase para sacar adelante estos proyectos; lo podíamos decir nosotros como conocedores de la realidad socioeconómica y cultural del departamento de La Guajira”, señala Santiago Villegas Yepes, director de Cooperación para el Desarrollo de los Negocios de la empresa antioqueña.

Esa experiencia previa en ese territorio se debe a que fue precisamente EPM la que, en 2003, empezó la exploración del potencial eólico de La Guajira y, tras sus primeros desarrollos, entre 2007 y 2008 llegaron a esa zona del país otras generadoras de energía. Esto le permitió a esa empresa promover la idea de trabajar por el departamento más allá de los proyectos adjudicados. La iniciativa contó con la acogida de Celsia, EDPR, Isagén, Enerfin e Isa Intercolombia.

La Mesa de sponsors tiene identificadas cuatro líneas de trabajo: “La primera es generar la capacidad logística y de transporte que nos permita desarrollar los proyectos, lo cual significa trabajar con el Gobierno Nacional y con los prestadores de servicios portuarios en la región”, dice Villegas. Explica que las obras son desarrolladas directamente por los sponsors en coordinación con la Dirección de Infraestructura del Ministerio de Transporte y la Anla, entre otros.

La segunda línea está asociada al agua. “Aquí identificamos dos necesidades importantes: la primera es la de agua potable para la comunidad y la segunda de agua industrial para la construcción de los proyectos. Con el Ministerio de Vivienda y su Viceministerio del Agua se están haciendo las consultorías, los estudios y los diseños necesarios para atender los dos aspectos”, sostiene Villegas.

En la tercera línea está la electrificación rural, porque la mayoría de las comunidades wayuu de la zona carecen de este servicio. “El Ministerio de Minas y Energía, con sus programas de electrificación rural, tiene unos proyectos para estas comunidades y ha solicitado a los sponsors que nos sumemos y le agreguemos valor a esas metas”, asegura el directivo de EPM.

Y en la cuarta línea de trabajo se encuentra la capacitación y la formación. “Toda esta tarea de la construcción de los parques eólicos y otras infraestructuras tiene una dinámica económica significativa. Se van a necesitar una gran cantidad de servicios locales para surtir estos proyectos. Entonces el SENA, en un trabajo articulado con el Ministerio de Educación y la Universidad de La Guajira, entre otras entidades, han estado impulsando unos programas de capacitación en formación del talento humano, para poder cubrir la oferta que requieren los proyectos eólicos y las actividades socioeconómicas asociadas a estos”, indica Villegas.

Así, el trabajo entre diferentes instituciones ha permitido poner en marcha acciones concretas en función de los proyectos, pero adicional a ello, de la calidad de la vida en la región. El propósito es que los beneficios que genera el departamento para el resto del país se vean inicialmente reflejados entre sus propias comunidades.

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